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miércoles, 22 de marzo de 2017

El flautista de Carcassonne

El pasado sábado acudimos a otro torneo de Carcassonne. Esta vez fue en una tienda del centro de Madrid y nos volvió a ir muy bien, ¡estamos en racha!

Pero no abrimos esta entrada para subirnos el ego sino para contar algo que nos llamó mucho la atención.
El formato fue una liguilla y se avisó que se jugaría con la última actualización de las reglas, que entró en vigor hace ya unos años. Fuimos 8 participantes y nos organizamos en 2 mesas de 4 jugadores. Disputamos 3 partidas y el mejor tras esas 3 partidas, ganador y a seguir disfrutando del puente de San José.

Hasta aquí, alguno puede pensar, “eh, tío, no me has contado nada excepto que ganaste. Dame algo más.”

Bien, allá vamos. Resulta que tras la primera ronda, lógicamente, hubo dos ganadores, uno por cada mesa. El torneo siguió su camino y, en el recuento de puntos de la última partida, uno de esos que había ganado en la primera ronda preguntó si ¡¡una ciudad se podía contar varias veces desde el rol del campesino!!

No tenemos la foto original pero con la que ponemos a continuación os hacéis una idea.



La cuestión es, ¿cómo alguien que no sabe las reglas puede llegar si quiera a ganar una partida? ¿Y por qué no preguntó al señalarse que se jugaría con la última actualización? Quizá su orgullo no se lo permitió.

Este chaval quedó último en la 2 y 3 ronda, pero en la primera, ganó. ¡Sin saberse unas reglas tan importantes como las que atañen a las granjas! ¿Un genio? Desde luego, no. Sencillamente, su efímero éxito fue gracias a las famosas mesas de 4 de Carcassonne, en las que puedes ganar si suena la flauta. Es decir, si, por un momento, te conviertes en el flautista de Carcassonne. Y ojo porque gente como este chico van luego sin plaza ganada al Nacional, se apuntan por mail y listo. Son las cosicas de Carcassonne, en las que la técnica y el conocimiento puede suplirse (alguna vez) por buena suerte.



2 comentarios:

Emilio dijo...

Buenos días:

Esto pasa siempre en las mesas de 4. Te encuentras con personas que ganan la partida y durante el transcurso de la misma te hacen preguntas sobre el juego que te hacen dudar de si van en serio o te están vacilando. Pero no, no… van en serio.
Yo el año pasado participé en el Nacional de Carcassonne y no pasé a la siguiente fase por deméritos propios, pero algunos compañeros míos sufrieron en sus carnes a este tipo de jugadores. Yo entiendo la política de DEVIR de abrir el campeonato al mayor número de participantes posible y realizar la primera fase con mesas de 4 jugadores. Aunque este sistema no garantiza que el top 16 esté formado por buenos jugadores en su integridad, la mayoría de ellos sí lo serán, y en los enfrentamientos uno contra uno de “octavos/cuartos” de final lo normal es que sigan adelante 8 buenos jugadores. Lo que no entiendo es por qué en la final se vuelve a una mesa de 4 jugadores; sería mucho más justo continuar con mesas de 2 hasta el final y, de este modo, se garantizaría que el jugador que nos vaya a representar internacionalmente sea un jugador potente. Si el problema es simplemente cuestión de tiempo, bastaría con adelantar una hora el comienzo del torneo. Si bien es cierto que no por mucho madrugar amanece más temprano, a quien madruga…
Enhorabuena y gracias por mantener este blog.

Un saludo,
Emilio Ortiz

meeple verde dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Emilio, y ¡suerte en el próximo Nacional!
Seguiremos dando caña al blog ;)